Prevenir por duplicado: segunda opinión médica

No pondremos en duda en este post la valía de la gran mayoría de los profesionales médicos y sanitarios de este país, ni muchísimo menos. Al revés, agradecemos su crucial labor en el cuidado de nuestra salud, independientemente de que formen parte del sistema público o de la sanidad privada.

Ahora bien, seguro que la gran mayoría de nosotros sabremos de más de un caso, bien sufrido en carne propia o ajena, de falta de acierto médico, por lo qué, nuestra salud o la de alguien conocido, ha corrido un serio peligro por culpa de un diagnóstico equivocado, un tratamiento fallido o incluso una intervención errónea.

El asunto no es secundario ya que lo que está en juego es lo más importante que tenemos: nuestra salud. Y con esta cuestión no hay medias tintas, pues debemos cuidarla por encima de todo. En ese aspecto quizás sea mejor pasarse de precavidos que de descuidados, especialmente si la enfermedad o la dolencia que nos afecta es de carácter grave.

Más vale prevenir que curar, reza el dicho. Y si prevenimos por duplicado, solicitando la opinión profesional de un segundo especialista, mejor que mejor. Es por eso que la cobertura de segunda opinión médica en los seguros de salud se ha demostrado no sólo válida, sino realmente efectiva.

No tenemos que ponernos en el caso con el que abrimos el post, el de las temidas negligencias médicas, ni por supuesto desconfiar de nuestro doctor por sistema; pero nunca estará de más la consulta a otro profesional por muchos motivos: para que nos garantice una mayor tranquilidad; para que confirme el primer diagnóstico realizado; para que amplíe la información de la que ya disponemos; para que nos aporte alguna nueva consideración con respecto a la terapia a seguir; o para que nos ayude a decantarnos con seguridad por un tratamiento determinado cuando existan varias opciones a nuestra disposición.

Rodearse de buenos consejeros, con una opinión formada en la cuestión que corresponda, es siempre un acierto, por eso es importante contar con el diagnóstico de más de un profesional médico. Una práctica positiva, especialmente cuando estamos hablando de enfermedades graves y/o complejas.

 

¿Qué ofrece esta cobertura?

 

Muchas aseguradoras integran en sus seguros de salud la posibilidad de contar con esta cobertura, que ofrece la realización de una consulta médica para confirmar un diagnóstico realizado por un facultativo especialista en la materia que ya se haya realizado por escrito. Por supuesto, la persona que nos atienda debe ser una persona de probada valía y capacidad profesional, al igual que la que nos ha atendido en primera instancia.

El alto nivel del especialista que nos atienda tiene que ser un requisito indispensable, por lo que la aseguradora cuenta con acuerdos con médicos de prestigio y centros reconocidos para que se pongan a disposición del cliente y puedan ofrecernos un buen servicio. En esta calidad influye también la prontitud de la respuesta, que debe ser emitida rápidamente después de que hayamos realizado la solicitud y aportado los datos que se precisen, y el necesario contacto entre el especialista que nos ha tratado inicialmente y el que se encarga de ofrecernos una segunda opinión.

Una de las importantes ventajas de esta garantía es que no supone obligatoriamente la necesidad de desplazarse, pues se da por hecho que el segundo profesional médico (o equipo médico) dispondrá de los datos extraídos de las pruebas que se nos hayan realizado en primera instancia y de la información del diagnóstico que se haya efectuado. Por ello, la comodidad para el paciente es una de las grandes bazas de esta cobertura. Eso, en el caso de que la aseguradora se haga cargo directamente de los gastos y gestiones necesarias para ofrecer un servicio completo, ya que algunas compañías optan únicamente por financiar a su cliente para que se haga cargo de los gastos de la consulta en segunda instancia.

 

Respuesta ante diversas patologías

 

Por otro lado, hay que tener en cuenta que la garantía de segunda opinión médica debe cubrir las más diversas patologías, especialmente las de mayor gravedad: recuperación de diversas intervenciones quirúrgicas, enfermedades inmunológicas o cardiovasculares, infartos… Estas últimas dolencias son las que precisan de una mayor atención, si puede ser por parte de más de un profesional. Toda ayuda es poca cuando tenemos un serio problema de salud, y los seguros médicos completos tratan de ofrecerla con la inclusión de coberturas como la que ha protagonizado este post.