Cuidando de nuestra salud odontológica: los seguros dentales

Estamos seguros de que a nadie le gusta ir al dentista, pero es un pequeño mal trago que hay que pasar con cierta frecuencia sí o sí para evitar males mayores. La salud dental es realmente importante, y descuidarla no es una práctica recomendada. Quien les escribe puede dar ahora mismo fe de ello… ¡Maldito dolor de muelas!

Los seguros de salud integran dentro de sus coberturas algunas garantías básicas de asistencia dental: extracciones, alguna revisión y limpieza periódica… Pero si se quiere tener una cobertura amplia, que responda a las necesidades que podamos tener a lo largo de nuestra vida con el fin de mantener una perfecta salud bucal, lo mejor es contratar un seguro dental específico.

La suscripción de este producto asegurador puede repercutir en un ahorro importante, porque ni la sanidad pública ni las pólizas médicas básicas ofrecen una completa asistencia respecto a la salud dental.

Numerosas intervenciones y tratamientos odontoestomatológicos quedan fuera tanto del sistema público como de los seguros de salud, y el acceso a ellos de manera privada, conlleva siempre un fuerte desembolso de dinero. Contar con una póliza dental permite el acceso gratuito a muchos tratamientos y al resto con precios más económicos.

Un amplio ramillete de coberturas

Los seguros médicos dentales de calidad sirven para proporcionar al cliente un amplio listado de coberturas, proporcionadas en una extensa red de centros médicos por un importante número de profesionales.

¿Cuáles son estas garantías habitualmente incluidas en la póliza de un seguro dental de manera gratuita (sin copagos ni cargos extras)? En primer lugar, las pruebas de diagnóstico, desde los exámenes iniciales hasta los de urgencia pasando por la visita a consulta y la elaboración de un presupuesto, así como las posteriores revisiones.

El seguro dental también suele brindar al cliente el acceso a la realización de radiografías de todo tipo -periapicales, oclusales, laterales, de aleta o de la articulación temporomandibular (A.T.M.)-, así como de series radiográficas periodontales y ortopantomografías. Las intervenciones relativas a la implantación de mantenedores de espacio (bien sean fijos unilaterales, removibles acrílicos o recementados) pueden estar además incluidas. Por si alguien no lo sabe, que no sería extraño, los mantenedores son aparatos cuyo objetivo es guardar el espacio abierto, con el fin de permitir que brote el diente permanente y llegue al lugar que le corresponde.

En cuanto a actuaciones preventivas y estética dental, la póliza puede incluir diferentes servicios por un lado referentes al aspecto formativo -enseñanzas de técnicas de cepillado, educación de higiene oral, planificación de dieta para el control de las caries- y por el otro lado al de la higiene: limpiezas de boca periódicas, tinciones e índices de placa, aplicaciones tópicas de flúor…

Y, por último, y no menos importante, la cirugía oral: las operaciones propiamente dichas, muchas de las cuales deben ir integradas en una póliza dental que se precie de ser completa. Dentro de este campo el seguro es capaz de integrar en su oferta múltiples intervenciones: extracciones dentales simples o complicadas, de dientes retenidos en tejido óseo -con odontosección y/u osteoctomía-, quirúrgicas de cordal semiincluido, suturas, cirugías menores preprotésicas y de tejidos blandos, quistectomías con o sin extracción dental, frenectonías, aperturas y drenajes de accesos…

Los niños, protagonistas

En cuanto a los más pequeños de la casa en ocasiones son protagonistas, muy a su pesar (no ha nacido el niño que no le tenga pánico al dentista), en materia de salud dental. En edades de crecimiento es más importante, si cabe, cuidar tanto de la estética como de la salud oral, por lo que la visita al odontólogo debe ser frecuente y el seguimiento de su bienestar en materia dental constante.

Los seguros de este ramo ofrecen por ello una amplia asistencia para los niños con su servicio de odontopediatría, que suele extenderse hasta el comienzo de la adolescencia: extracción de dientes temporales (los de leche), empastes, sellado de puntos y fisuras, reconstrucciones, coronas, recubrimientos, aperturas y drenajes pulpares, pulpotomías, apicoformaciones…

Además de todas estas garantías ya citadas, el seguro dental sirve además para obtener importantes descuentos en otro tipo de intervenciones relacionadas con la salud odontoestomatológica, tantas que no vamos a citarlas en este post por falta de espacio y para no aburrir a nuestros lectores.

Para finalizar hay que destacar, además, que los seguros dentales amplios y de calidad también suelen integrar una importante cobertura: la de hospitalización por enfermedad o accidente, cubriendo las principales necesidades, económicas y de atención, del cliente en el supuesto de que se vea en esa delicada situación. Porque, como en todo tipo de productos, los de este ramo suelen ir mucho más allá de lo que en principio se piensa.