Protegiendo a nuestros empleados: seguro de accidentes para personal doméstico

Una de las grandes protagonistas de la ceremonia de los Oscars 2019 ha sido sin duda Roma, el drama del mexicano Alfonso Cuarón, que consiguió hacerse con el premio a la mejor película extranjera. El film reivindicaba y ponía en valor el trabajo de las empleadas del hogar, un colectivo que ejerce una tarea sacrificada, dura y gris realizando las tareas caseras que no queremos o no podemos hacer y que no siempre es valorado como se merece. Por fortuna cada día se valora más, a lo que contribuyen películas como la ya citada.

Cuidadoras, limpiadoras de hogar, jardineros… El personal doméstico trabaja cada día para hacer a muchos la vida más fácil. Pero no hay que olvidar que, al igual que nosotros, corren numerosos riesgos en el desempeño de su profesión. Al igual que podemos contratar un seguro de accidentes para curarnos en salud ante imprevistos desagradables tampoco está de más, si tenemos trabajadores a sueldo realizando diversas labores en nuestra casa, blindar su trabajo contratando para ellos una póliza del ramo.

Un corte con un cuchillo preparando la comida, una caída por unas escaleras, un golpe con algún objeto, una herida con el material al cortar un seto o el césped… No se trata de ser trágicos, pero la realidad es que existen numerosas situaciones que, si bien no resultan frecuentes, se pueden producir en el desempeño de ese tipo de trabajos. Y como apuntamos previamente no está de más asegurarlas. Si tenemos empleados a nuestro cargo nos lo agradecerán, y realizarán su trabajo más tranquilos y más motivados, sabiendo que contarán con una cobertura adecuada ante cualquier situación difícil.

Lo cierto es que en el mercado, tan acostumbrado a contemplar casi cualquier posibilidad y abarcar cualquier terreno, aunque no es habitual encontrar un seguro específico de accidentes para personal doméstico. Lo que no quiere decir que no se les pueda asegurar mediante un seguro estándar de accidentes.

Las pólizas de hogar se centran especialmente en los daños al material y hasta en la responsabilidad civil de los trabajadores en esos posibles daños. Por ello, si se quiere asegurar al personal doméstico es preferible hacerlo integrándole en una póliza específica de accidentes, de salud e incluso en ambas.

 

Una protección completa

Una póliza de accidentes puede ofrecer al trabajador a nuestro cargo una cobertura muy completa, gracias a las garantías habituales en este tipo de pólizas. En primer lugar, por supuesto, la de fallecimiento por accidente, garantizándose el pago de un capital a sus beneficiarios en el caso de que la persona asegurada muriera por este motivo.

Esta cobertura puede incluir además otros servicios, como el de gestoría, para ayudar a la familia del fallecido a realizar los trámites necesarios en esos difíciles momentos, desde la obtención de documentación oficial respecto al suceso hasta la tramitación de las pensiones de viudedad u orfandad. También puede ofrecerles un anticipo para hacer frente a los gastos de sepelio y hasta un capital adicional en el caso de que el asegurado haya muerto a causa de la agresión de un tercero.

Además, un seguro de accidente se encargaría de ofrecer una prestación al cónyuge superviviente (en este caso la mujer o el marido del trabajador) o a los hijos de éstos si ambos fallecieran. Al asegurar al personal doméstico la idea es que esta cobertura se proporcione al menos en el horario de trabajo del empleado, incluyendo, por ejemplo, los accidentes que se puedan producir in itinere, en este caso yendo a desempeñar su labor o volviendo de ello.

La otra gran cobertura es la de invalidez permanente por accidente, que actúa de similar manera -aunque en este caso beneficiando directamente al tomador del seguro en vida- garantizando el pago de un capital en ese tipo de situaciones, sea la invalidez absoluta o parcial.  Las ya citadas prestaciones al cónyuge o a los hijos de la persona afectada, además de la donación de un capital extra en caso de agresión de terceras personas, suelen estar integradas en un seguro completo. Además, la póliza podría contemplar el abono de un capital para afrontar los gastos de implantación de prótesis ortopédicas en caso de que fuera pertinente.

El seguro de accidentes también ofrece una serie de importantes garantías complementarias. No sólo las que abren la baraja de supuestos en los que el tomador del seguro o sus beneficiarios reciben un capital adicional determinado -ayuda al pago de cuota de autónomo, entre ellas-, sino las que ofrecen servicios. Por ejemplo, la cobertura de la asistencia sanitaria, que garantiza el pago de los gastos de asistencia médica, farmacéutica, de hospitalización, traslados y rehabilitación que se precisen, o la de hospitalización por accidente o enfermedad, que garantiza al asegurado el pago de un capital diario mientras permanezca ingresado.