¿Cómo contratar un seguro para patinetes eléctricos?

¿Cómo contratar un seguro para patinetes eléctricos?

Son pequeños, ligeros, rápidos y de muchos colores, y poco a poco, gota a gota, han comenzado a invadir nuestro mundo sin que siquiera nos hayamos dado cuenta. En los últimos años se han incorporado a nuestra sociedad, colándose en nuestras casas, paseando por nuestras calles…

Hoy hablamos de los patinetes eléctricos, un modo de transporte cómodo, ligero y ecológico que se ha puesto muy de moda en muchas ciudades españolas y que casi sin hacer ruido se ha convertido en una opción de movilidad más. Con sus ventajas, las ya citadas, pero también con unos cuantos inconvenientes que una mejor organización y una legislación más certera conseguirán abolir o minimizar.

El principal caballo de batalla pasa por el proceso de adaptación mutuo que deben llevar a cabo no sólo quienes manejan un patinete sino los otros protagonistas de la movilidad -automóviles, ciclistas o peatones-, que deben aprender a convivir en armonía sin molestarse ni ponerse en riesgo unos a otros. Para ello, además, queda mucho por trabajar en materia de infraestructuras que ayuden a esa convivencia y, sobre todo, en cuestión de legislación, todavía escasa, inconcreta y hasta diferente en función de la comunidad autónoma o ciudad que corresponda. No cabe duda de que en ese sentido una unificación de criterios a escala nacional, una medida que se espera cercana en el tiempo, supondrá un gran paso adelante en este mundo aún por desarrollar.

En ese complejo pero a la vez esperanzador escenario -el de la progresiva adaptación e incorporación de un nuevo medio de transporte con muchas ventajas- ya han echado a andar también las aseguradoras, varias de las cuales han trabajado en la creación y mejora de seguros adaptados a los patinetes eléctricos. Queda mucho camino por recorrer, pero el sector, como casi siempre, ha sido capaz de responder a otro de los numerosos retos constantes que nos presenta la cambiante sociedad de principios del siglo XXI.

¿En qué consiste el seguro de patinetes eléctricos?

Sin más dilación vamos a analizar cómo funciona este producto recién llegado al mercado, el seguro para patinetes eléctricos, para qué puede servir y cuáles son sus coberturas.

En primer lugar debemos señalar que -salvo en unas pocas localidades- no es un seguro de contratación obligatoria, lo que no quiere decir que no sea recomendable suscribirlo. Y más en un periodo como el que nos encontramos actualmente, en el que como hemos dicho queda mucho por mejorar y el riesgo es más elevado al estar menos acondicionadas las ciudades, poco desarrollada la legislación, ser menos expertos los conductores y estar menos habituadas el resto de personas a la convivencia con ellos.

El seguro para patinetes eléctricos en esencia es un producto de responsabilidad civil que cubre al propietario fundamentalmente ante los daños a terceros -sean estos de carácter personal o material- que pueda producir de manera involuntaria al manejarse en un entorno urbano con este pequeño vehículo. Obviamente, por parte de la aseguradora se establecen unos límites económicos de cobertura máxima.

En este sentido hay que dejar bien claro que no todos los patinetes (ni todos sus usos) pueden ser asegurados mediante este producto, pues cada compañía de seguros pone para ello unos límites de peso y de velocidad (los aparatos más rápidos, pesados y peligrosos entrarían en otra categoría, debiendo estar cubiertos por seguros similares a los de automóvil), amparando además únicamente a los vehículos que estén homologados y sean una sola plaza. Y todo ello, más allá de cubrir sólo hasta donde llegue la legislación vigente en el lugar en el que nos encontremos. Por ejemplo, el seguro no nos protegerá si vamos a más velocidad de la permitida, si subimos dos personas a la vez al patinete o si circulamos por una vía por la que le esté prohibido transitar a nuestro vehículo. Es esencial, por tanto, que nos informemos bien en ambos aspectos, con respecto a las condiciones particulares de nuestra póliza y acerca de la legislación existente, antes de suscribir el contrato y echarnos a andar sin preocupaciones. El seguro también va claramente enfocado a un uso particular y no a otros como profesionales (reparto), deportivos o de uso compartido (sharing).

Algunas compañías apuestan por ofertar un producto más completo realizando una ampliación de cobertura a toda la familia, pues es cierto que habitualmente estos vehículos de movilidad personal -así son considerados de manera oficial- son compartidos entre varias personas. Una cobertura amplia cubriría, por tanto, no sólo al conductor habitual sino a otros componentes de la familia como el cónyuge o los hijos, siempre que estos hayan cumplido la mayoría de edad o al menos se acerquen a ella. Otra manera de aumentar la garantía es ampliándola a otros VMP (Vehículos de Movilidad Personal) como pueden ser las bicicletas eléctricas.