La importancia de hacerse revisiones periódicas

“Lo esencial es invisible a los ojos” es una de las brillantes reflexiones que nos regala el mítico libro de El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry. Una sentencia que nos sirve como punto de partida para arrancar nuestro post de hoy.

En esta etapa tenemos más presente que nunca que no existe nada más esencial que nuestra salud, un tesoro que debemos cuidar en la medida en que podamos. En ese sentido es una buena dinámica escuchar a los síntomas de nuestro cuerpo y acudir a un profesional médico en caso de que lo necesitemos, pero… ¿qué hay de esas patologías, de esas enfermedades que como en nuestra frase de cabecera permanecen invisibles para nuestros sentidos? Porque ciertamente hay dolencias o males indetectables que es mejor localizar a tiempo gracias a la ayuda de profesionales con el fin de poder tratarlos y curarlos. 

Ese es el principal motivo que demuestra la importancia de realizarse revisiones periódicas según la edad, que han de incluir una serie de pruebas que sirven para valorar cuál es nuestro estado de salud general de una manera completa, pudiendo detectar problemas físicos y enfermedades para poder tratarlos o hábitos de vida que sean perjudiciales con el fin de corregirlos. Y si estamos sanos como una manzana, mejor que mejor: disfrutemos de ello, no nos confiemos… y volvamos en la próxima cita (al año siguiente). Por mucha pereza que nos pueda dar, realizar un chequeo médico anual supone una decisión plenamente acertada con respecto a nuestro bienestar personal y la mejor manera de vigilar y cuidar de nuestra salud.

 

¿Qué incluyen los programas de Medicina Preventiva?

 

Principalmente, una amplia cantidad de pruebas y análisis que sirven para que se realice un fiable control médico de nuestra salud. Generalmente se iniciará con un test para elaborar -o modificar, si existiera alguna alteración o novedad- el historial clínico del paciente, con el fin de que el doctor cuente con la más completa información sobre nuestro estado físico, enfermedades pasadas y hábitos, para después realizarse las pruebas habituales. Entre ellas, un análisis de sangre -y seguramente también uno de orina-, así como una completa exploración física que incluya pruebas que determinen el funcionamiento de nuestros sentidos, además de un electrocardiograma y una radiografía de tórax. Eso hablando en líneas generales, ya que existen varios tipos de reconocimientos médicos que explicaremos a continuación.

General

 

Un reconocimiento médico tipo destinado a comprobar el estado de salud de los pacientes adultos que ayude tanto a la detección como a la prevención. Suele incluir, como mínimo, los procedimientos anteriormente indicados: cuestionarios médicos, análisis de sangre y orina, electrocardiogramas, radiografías de tórax, pruebas específicas para la vista, el oído o la capacidad pulmonar…

 

Infantil

 

Las revisiones son especialmente importantes durante los primeros años de vida hasta la adolescencia, especialmente en lo que respecta a los bebés, pues es importante detectar lo antes posible los problemas de salud que pudieran existir, amén de conocer con exactitud los antecedentes familiares (características genéticas, posibles enfermedades hereditarias) del recién nacido. Las revisiones médicas generales por parte de un pediatra y con una periodicidad decreciente -mensuales en principio, después bimensuales, anuales a posteriori- son imprescindibles, así como las revisiones oftalmológicas, auditivas y dentales y la administración de las vacunas necesarias.

Geriátrico

 

Si resulta fundamental vigilar y cuidar la salud de un joven, también lo es respecto a las personas mayores, más débiles y vulnerables con el paso de los años. Por eso, la Tercera Edad debe ser también precavida y someterse a análisis médicos periódicos, como mínimo anualmente. Son recomendables también las analíticas generales de sangre y orina, las revisiones ginecológicas y las pruebas encaminadas a la prevención de enfermedades, que aparecen con más frecuencia o se agravan en edades avanzadas. 

 

Ginecológico

 

En el caso de la mujer la salud merece un capítulo aparte, pues es pertinente realizar cada año un chequeo ginecológico completo que incluya una exploración mamaria y una citología. También es recomendable, a partir de cumplir la cuarentena, la realización de mamografías. 

 

Específico

 

Análisis médicos completos y exhaustivos, dirigidos a estudiar el funcionamiento de un sistema en concreto, bien a causa de un problema, enfermedad o debilidad o simplemente de una manera preventiva, lo que nunca está de más. Pueden realizarse miles de chequeos específicos: cardiológicos, neumológicos, digestivos, urológicos, oncológicos…

 

¿El seguro de salud incluye los chequeos médicos?

 

La respuesta es afirmativa: un seguro de salud completo debería incluir la realización de chequeos médicos periódicos, por lo que tendremos que estar atentos a las coberturas que se incluyan en la póliza en este sentido. Hay productos aseguradores que integran los reconocimientos médicos anuales genéricos e incluso los específicos que hemos citado a lo largo de este artículo. Sin duda, disponer de esta garantía otorga la tranquilidad de tener a nuestro alcance una gran ayuda para vigilar y cuidar de nuestro mayor bien: la salud.