Valor catastral de una vivienda. Qué es y cómo calcularlo

El lenguaje propio de un sector profesional -jurídico, económico, asegurador, científico- está en ocasiones plagado de términos que asustan al común de los mortales, pero que al profundizar en ellos se demuestra que realmente no revisten una gran complejidad.

Hoy nos referiremos a uno de esos términos, relativo al ámbito inmobiliario, que cuenta con una relación estrecha con los seguros de hogar. Hablamos del valor catastral de una vivienda, y de qué manera podemos calcularlo. Si os impone este concepto o como a mí os suena a catástrofe, no os asustéis pues resulta más sencillo comprenderlo de lo que parece. Os explicamos qué significa.

 

¿Qué es el valor catastral?

 

Como avanzamos, conocer qué es el valor catastral no tiene demasiada complejidad. Sintetizando mucho diremos que es el precio que le pone el Catastro -el censo estadístico de los bienes inmuebles de una población- a una determinada vivienda. 

El Catastro de cada zona registra no sólo el valor económico y jurídico de las propiedades integradas en el espacio, sino incluso su descripción física, teniendo en cuenta todos esos aspectos para realizar una tasación individual de cada inmueble, independientemente de que sea una propiedad rústica o urbana. 

El valor catastral de una vivienda es una especie de DNI. Cada casa posee un código único que se incluye en el registro de catastro y que sirve para identificarla. Ese código sirve para determinar qué impuestos debe pagar cada año el propietario de la vivienda, incluyéndose el de bienes inmuebles, en función de las características del hogar y su entorno.

 

Diferencia entre valor catastral y valor de mercado

 

En este punto del post tal vez haya quienes crean que valor catastral y valor de mercado significan lo mismo, pero en realidad no es así.

El valor de mercado se refiere a la cuantía que puede alcanzar un determinado inmueble en la actualidad en una operación de compraventa. En definitiva, cuánto vale una vivienda ahora en el mercado inmobiliario.

En cambio, calcular el valor catastral de un inmueble es bastante más complejo de determinar, pues para establecerlo se tienen en cuenta numerosas variables. Una de ellas es el valor de mercado, por supuesto, pero también otros muchos aspectos más; desde los relacionados propiamente con la edificación –antigüedad, características que posee la parcela, reformas que se hayan realizado, condiciones en que se encuentra y estado de conservación…- hasta el gasto que supuso en su día la construcción del inmueble, pasando por su ubicación, el valor y las características de la zona concreta en la que se sitúa la casa a tasar. No basta, por lo tanto, con calcular el valor del continente, pues también se debe considerar el de su entorno.

 

Cómo consultar el valor catastral

 

Más sencillo resulta para el propietario de una vivienda conocer cuál es su valor. Puede optar por la vía más moderna y sencilla, la de consultar el valor catastral por referencia. ¿De qué manera? Consultando en internet a través del servicio online del catastro, e introduciendo la referencia catastral del inmueble en el casillero correspondiente. Un modo sencillo, fiable y efectivo de comprobarlo.

Como vemos, calcular el valor catastral on line es una operación rápida y sencilla, pero no la única manera de disponer de este importante dato, pues existen muchas vías disponibles. Quienes no sean tan duchos en navegar por internet -generalmente los mayores, aunque cada vez hay más que se manejan bien- tienen otras maneras de comprobarlo: realizando una llamada telefónica al servicio catastral de su municipio e incluso personándose en la oficina correspondiente a su zona o en el ayuntamiento de la localidad. 

Otro modo de saber este dato es a través del recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles, el popularmente conocido como I.B.I., que cada propietario debe abonar anualmente al consistorio del municipio en el que se encuentre la propiedad. En este documento también se puede comprobar el valor catastral de nuestro inmueble.